La cooperativa de vivienda como medio de gestión y desarrollo edilicio y urbano.

Una de las lineas de investigación de nuestro estudio es la conjugación del modelo de cooperativas de vivienda con la rehabilitación de los centros urbanos.
La beca de investigación que recibimos por parte de la Universidad Politécnica de Madrid para conocer personalmente los sistemas cooperativos latinoamericanos y poder formar parte de ellos por un periodo de seis meses, nos han dejado un profundo sentimiento de anhelo de aquel sistema que combate el proceso de gentrificación y desigualdad de nuestras ciudades desde un modelo integral, justo y sostenible.
Hemos querido recopilar algunas de estas iniciativas para dar a conocer estos modelos y poder importar algunas de sus experiencias a nuestro contexto español. Para ello, hemos recogido algunos textos de algunos actores e investigadores de estos proyectos como pueden ser Raúl Vallés (coordinador de la Unidad Permanente de Vivienda de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, Montevideo/Uruguay.), Pablo Rabasco Pozuelo (Doctor de la Universidad de Córdoba), Marta Solanas (Arquitecta. Investigadora en procesos cooperativos de vivienda y ciudad.)

 

CONTEXTO Y DIAGNÓSTICO

Las áreas centrales de las ciudades latinoamericanas han sufrido un proceso de deterioro paralelo al experimentado en las ciudades europeas, aunque de forma más intensa, debido a las profundas transformaciones político-económico-sociales ocurridas en estos países en los últimos siglos.

El abandono de viejas instalaciones, la destrucción del patrimonio construido, la ocupación inadecuada de los espacios públicos y su falta de mantenimiento y jerarquización, la desarticulación cultural, la disminución de la calidad de vida de la población residente, y la exclusión social son aspectos que definen la situación de los centros históricos.
En los últimos años y en algunas ciudades Latinoamericanas esta situación parece estar frenándose debido al desarrollo económico, conciencia social del patrimonio e iniciativas gubernamentales

Esto marca una aguda contradicción en el proceso urbano: por un lado, la existencia de sectores de zonas céntricas infrautilizados y degradados; por otro, una dinámica permanente de expulsión de la población de menores recursos hacia la periferia, donde su relocalización genera siempre altos costos sociales y urbanos.

El resultado, si continúa este proceso de expansión desregulada, sin un modelo de desarrollo que proponga alternativas, es previsible: segregación socio-territorial, periferias mal servidas y deterioro
físico-ambiental.”

La mayoría de las grandes ciudades  han desarrollado una estrategia de revalorización de sus espacios centrales mediante diversas fórmulas operadas tanto desde el capital público como del privado. Dos parecen haber sido las grandes líneas en torno a las que se han producido las transformaciones. La primera es el aburguesamiento residencial o gentrificación, sustentado por el crecimiento y los cambios en los patrones de localización de las clases medias urbanas y favorecedor de una intensa especulación inmobiliaria que ha dinamizado la economía de estas ciudades. La segunda es la tematización y explotación de los recursos históricos-patrimoniales para la atracción de turistas, lo que ha generado procesos más o menos intensos de terciarización que han podido prolongar o acelerar el vaciamiento de algunos centros urbanos, pero que más a menudo crean sinergias con los mencionados procesos de gentrificación.

“Las consecuencias dramáticas para algunos sectores de la población de este tipo de procesos son bien conocidas. El desplazamiento y sustitución de la población más vulnerable parecen requisitos inevitables. Durante décadas los barrios centrales de las grandes ciudades iberoamericanas, desinvertidos y abandonados, han tendido a convertirse en enclaves propios de los grupos más pobres y vulnerables dentro de la estratificación social urbana, clases populares con escasos recursos. En no pocos casos se han transformado en tugurios marginales asociados a actividades de carácter ilícito como la prostitución, la ocupación irregular de edificios abandonados, la economía sumergida, etcétera. En este contexto, las formas que adopta el desplazamiento van desde el acoso a inquilinos de rentas reducidas al desalojo policial de edificios ocupados. El traslado de la población pobre a sectores menos visibles de la ciudad, mientras que el enclave central se rehabilita y se pone en valor, difícilmente entra dentro de lo moralmente aceptable. No obstante, al mismo tiempo, la rehabilitación de los sectores históricos y patrimoniales e incluso su explotación económica, pueden valorarse como un derecho que repercute de forma beneficiosa en la población mediante la creación de puestos de trabajo y la entrada de divisas por parte de los visitantes, especialmente cuando se trata de maltrechas economías urbanas. Esto es muy matizable, por supuesto, porque siendo necesaria la conservación patrimonial como elemento transmisor de valores culturales, en lo referente al impacto económico, gran parte de la riqueza generada tiende a tener un fuerte carácter especulativo, donde en muchas ocasiones los beneficios repercuten en las élites sociales mientras que las clases populares apenas recogen una parte ínfima de los mismos. En cualquier caso, ante el dilema de la necesidad de rehabilitar el patrimonio común y de instrumentalizarlo como recurso, la búsqueda de fórmulas que permitan una revitalización de este tipo de espacios evitando las consecuencias sociales injustas parece una tarea de gran interés a la que se presta el presente artículo.” (Proyecto de Investigación “Arquitectura y autogestión. Estudio crítico de las condiciones generadas por la práctica autogestionada en la arquitectura y el espacio público” (Plan Nacional de Investigación Científica. HAR2010-20715), Pablo Rabasco )

Las formulas ensayadas en Montevideo y Buenos Aires han buscado la permanencia de las clases populares en sus centros históricos. Mediante cooperativas de viviendas se ha combinado la acción desde organizaciones populares con políticas activas desde la administración mediante cambios legislativos favorables.

 

URUGUAY

Es necesario empezar estudiando el modelo de los reciclajes del centro histórico de Montevideo, sistema pionero y de gran éxito que ha ido exportándose a otras ciudades latinoamericanas.

La  experiencia uruguaya de  las  cooperativas  de  vivienda por  ayuda mutua  constituye  un referente internacional  como  modelo  de producción y  gestión  social  del  hábitat.
En este pais, en  los  últimos  cincuenta  años,  más de  25000  familias  han  resuelto  el  acceso  y  la permanencia  a  la  vivienda  mediante  este  sistema, que  fomenta  la  posterior  gestión  y  mantenimiento del  conjunto.

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En 1990 el Gobierno de Montevideo, la Intendencia Municipal, comienza a impulsar un programa piloto para desarrollar este sistema aplicado en el Casco Viejo. Se propuso realizar experiencias demostrativas de reciclaje de edificios para viviendas, situados en las áreas centrales de la ciudad.

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A dia de hoy existen decenas de edificios antiguos situados en la Ciudad Vieja rehabilitados mediante reciclaje de viviendas por ayuda mutua y autogestión.

La reutilización del patrimonio resulta una alternativa a la obra nueva, además de construir una modalidad vinculada con la memoria y la identidad de un pueblo.

La Casa de Lecocq, construida en 1874, está catalogada como Monumento Histórico Nacional. En el marco del Plan Especial de Ordenación Protección y Mejora de Ciudad Vieja en Montevideo, la Cooperativa de Vivienda COVICIVI II es un caso emblemático de restauración de un Monumento Histórico por parte de un colectivo de habitantes del barrio, de bajos ingresos y sin experiencia previa en rehabilitación.
Asimismo, es este grupo de vecinos el que habita el edificio, lo que lo convierte en un aporte a la ciudad en términos de patrimonio vivo, habitado y que como tal, sus usuarios muestran a quienes lo visitan como ejemplo de transferencia del modelo a la sociedad.
Es revelador en esta experiencia el proceso de apropiación popular del “hecho arquitectónico” y cultural a través de la autogestión del proceso, el aprendizaje y la capacitación.
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ARGENTINA
El MOI, Movimiento de Ocupantes e Inquilinos, es una organización social que tiene como ejes centrales la vivienda digna, el hábitat popular y el derecho a la ciudad desde principios de la década de los ’90.
Mediante la organización cooperativa, los objetivos del MOI son hacer realidad el sueño de la vivienda propia, al tiempo que avanzar en construir políticas de vivienda y hábitat popular basadas en el cooperativismo, la autogestión y la construcción de condiciones de vida digna para todos y todas.
A través de una Federación de Cooperativas Autogestionarias, el MOI actualmente nuclea cooperativas de vivienda y de trabajo de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, al tiempo que está desarrollando proyectos de cooperativas en varias otras provincias del país.
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La experiencia cooperativista de ayuda mutua también existe en Buenos Aires. El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI), es una fMovimiento de Ocupantes e Inquilinos es una organización social, política y territorial que pelea desde los ‘80 por la vivienda, el hábitat.

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Frente a un obvio proceso de aburguesamiento residencial, en el que están implicados el desarrollo de un mercado inmobiliario dirigido a clases medias (más evidente y avanzado en Buenos Aires) y el desplazamiento de población, las experiencias del MOI y de las cooperativas de reciclaje del centro de Montevideo han permitido que sectores de bajos ingresos accedan a una vivienda digna fuera de las lógicas propias del mercado, mediante procesos participativos en los que las clases populares se convierten en protagonistas de la construcción de ciudad y materializan su derecho al centro urbano. Esto implica invertir las dinámicas tendentes al desplazamiento de la población con bajos recursos o incluso enfrentarse al aburguesamiento residencial de estos sectores. En ambos casos, los movimientos sociales consiguen pequeñas victorias en este sentido, instrumentalizando la maquinaria del Estado para eludir las dinámicas perversas de mercado. La fórmula desarrollada parece haber tenido especial relevancia en fases tempranas o latentes del proceso de aburguesamiento, en las que la revalorización del suelo no es tan notoria, caso de Montevideo, y en sectores históricos pero periféricos respecto del proceso de gentrificación, caso de Buenos Aires, en ambos casos en contextos políticos favorables a los movimientos sociales frente a los intereses puramente mercantiles.

 

Hemos querido incluir en este artículo otros procesos de transformación del patrimonio arquitectónico de los centros históricos que, aun difiriendo de ese proceso participativo y cooperativo tan representativo de los casos uruguayo y argentino, han planteado también la apropiación de edificios históricos para vivienda social.

BOLIVIA

REHABILITACIÓN DEL PABELLÓN DE LOS OFICIALES REALES, POTOSÍ.

El Pabellón de Oficiales del Rey, fue construido hacia 1767 y era originariamente acuartelamiento de Oficiales del Reino de España. Con el paso del tiempo y el desuso de su función primera, acabó convirtiéndose en un conjunto promiscuo de pequeñas viviendas particulares y locales dedicados al comercio y la artesanía.
Su estado al inicio de la rehabilitación, año 2000, era absolutamente ruinoso.

captura-de-pantalla-2015-10-30-a-las-15-10-37La originalidad de la intervención se fundamenta en el hecho de ser el primer inmueble de alto valor arquitectónico dentro del patrimonio cultural el el centro histórico de Potosí que no se ha rehabilitado con fines museísticos sino manteniendo su uso residencial de manera que la población residente y los pequeños comerciantes que lo ocupaban volvieran a dar vida a sus paredes tras el periodo de obras.

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Este proyecto es una colaboración entre Bolivia y España,y tanto el proyecto como su dirección han corrido a cargo de arquitectos de ambos países.
En general, se ha limpiado el edificio de intervenciones ajenas para reconocer su estructura tipológica original, rehaciéndose los muros afectados con ladrillos de adoble y complementando la viguería original con otra nueva de madera.

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EL SALVADOR

La Alcaldía de San Salvador, la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL), la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y la Asociación Cooperativa de Vivienda del Centro Histórico de San Salvador (ACOVICHSS) han llevado a cabo la construcción de dos complejos habitacionales en los mesones Renacer y San Esteban para crear una solución alternativa al déficit de vivienda en el centro capitalino.

Este proyecto tiene como finalidad “rescatar la función habitacional del Centro Histórico, tanto en su infraestructura, ya que esto ayudará a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, su seguridad y el desarrollo económico de la zona” (Margarita de Juárez, jefa de Gestión de Cooperación Internacional de la Alcaldía de San Salvador). Con este plan se buscará una alternativa para rehabilitar el centro histórico.

Para el caso de los mesones beneficiados, la Alcaldía donó los terrenos y agilizó los papeleos de legalización, AECI financia la obra, FUNDASAL da apoyo del tipo equipo de asistencia técnica multidisciplinario –tienen abogados, arquitectos, economistas, etc.- y ACOVICHSS –es decir, los mismos beneficiados- se encargan de la mano de obra.
Las familias se constituyeron en una Cooperativa de Vivienda por Ayuda Mutua del Centro Histórico (ACOVICHSS) que adquirió el solar a un precio simbólico y se involucró en la administración del proyecto, aportando cada familia 24 horas de trabajo semanales. Ahora las viviendas son propiedad de la cooperativa y sus asociados tendrán derecho a habitarlas y heredarlas, pero no a venderlas y alquilarlas. ACOVICHSS también recibió asistencia técnica por parte de la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL), entidad responsable del seguimiento de la ejecución de las obras.
Estas viviendas se enmarcan en el proyecto “Vivienda Cooperativista para familias habitando en mesones del Centro Histórico, barrio San Esteban, San Salvador”, que consiste en la construcción de 21 apartamentos en dos complejos habitacionales, los de San Esteban y Renacer, todavía en construcción. Además, cuenta con la participación de 15 instituciones, como universidades, Cámara de Comercio, Concultura, el Ministerio de Obras Públicas, entre otros

Actualmente, existen siete cooperativas en el Centro Histórico de San Salvador  (ACOVICHSS, ACOVIHSAL, ACOVICOM, ACOV- Independencia, ACOVIFAMTRA, ACOVIUVD y ACOVIVAMSE), lo cual es el resultado del trabajo que FUNDASAL ha implementado desde el año 2002 hasta la fecha, bajo el Programa Rescate de la Función Habitacional de los Centros Históricos, con el apoyo de las agencias de cooperación internacional.

El primer Complejo Habitacional construido fue El San Esteban, para 12 familias cooperativistas, en el 2008; el segundo fue El Renacer, para 9 familias, en el 2010; y el tercero que es el ACOVIVAMSE, el cual se inaugura hoy 7 de noviembre de 2012 en el Barrio San Esteban.

La edificación de estos complejos habitacionales ha permitido la construcción en  altura controlando la expansión urbana disminuyendo el deterioro medioambiental; la potenciación de la producción social del hábitat en áreas centrales con  planificación participativa y  la coordinación con actores, ante la complejidad de la problemática del Centro Histórico de San Salvador.

 

ESPAÑA
Cooperativa de Viviendas en Cesión de Uso La Borda. Can Batlló

En la ciudad de Barcelona, donde la presión especulativa sobre el suelo es de las más grandes de España, se impone la necesidad de replantear los procedimientos por los que se accede a un techo. La vivienda debería ser tratada como una necesidad básica, fundamental e inalienable para cualquier persona. Los mecanismos actuales de gestión de la vivienda han resultado ineficaces, ineficientes e insuficientes para garantizar el acceso a este bien de primera necesidad a toda la población. Ni la regulación privada, la hegemónica en España y con tendencia a la especulación desaforada; ni las políticas estatales, cualitativa y cuantitativamente deficientes, han podido revertir uno de los grandes problemas derivados de la economía actual: la falta de vivienda digna. Durante años, se ha promovido la tenencia en propiedad de las viviendas, por lo que el endeudamiento ha sido la tendencia generalizada y ha propiciado una dinámica alcista y especuladora del precio del suelo y de los inmuebles, que ha disparado los precios hasta límites insospechados.

Con el objetivo de incidir políticamente y construir alternativas de forma colectiva, nace La Borda, que toma forma de cooperativa de viviendas en régimen de cesión de uso y está ubicada en el recinto y en la futura transformación urbanística de Can Batlló . La cooperativa de viviendas en cesión de uso La Borda surge de la necesidad genérica del vecindario de obtener acceso a una vivienda digna y en condiciones en el barrio de la Bordeta. Partiendo de la necesidad de cubrir esta carencia de forma colectiva, se propone una solución que puede convertirse en una experiencia-piloto de gestión del alojamiento insertada ─una pequeña pieza más─ en la lucha para construir un barrio mejor y un entorno comunitario de proximidad a escala humana.

Para garantizar la viabilidad de este modelo se debe conseguir que las administraciones cedan suelo de titularidad municipal. Una vez obtenida la cesión se optará por un modelo innovador de cooperativización real de la vivienda y no sólo del acceso. Una forma de autogestión de un bien común que proporciona alojamiento digno y espacios compartidos, al tiempo que lo libera del mercado. Anularía así la propiedad individual y se inauguraría la vez un mecanismo de autodefensa contra la especulación, de reserva de suelo y de vivienda pública, tal como se constata en los datos provenientes de los países del norte de Europa, donde se aplica este modelo desde hace años. Además, una vez amortizada la primera inversión, los fondos recaudados pasarían a constituir un fondo para nuevas promociones, rehuyendo así de la idea de proyecto aislado que resuelve sólo las necesidades de unas pocas unidades de convivencia.

 

Bibliografía
Revista “La ciudad viva”: http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=17570
Artículo en EUG (Editorial Universidad de Granada) ¿Revitalización sin gentrificación? Cooperativas de vivienda por ayuda mutua en los centros de Buenos Aires y Montevideo.
Revista “Vivienda Popular”: http://issuu.com/viviendapopular/docs/vp21/84
Enlaces de Interés
Entrevista realizada al Arq. Raúl Vallés: https://vimeo.com/6800080
Más que una Casa: http://masqueunacasa.org/es
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